La mente tiende a completar todo

07.02.2019

La mente tiende a completar todo. Es una forma de funcionar adaptativa y que nos permite pasar al acto o, directamente, funcionar en nuestro día a día. Esto se ve muy bien con los famosos ejemplos de la escuela psicológica de la Gestalt con figuras y fondo-forma. Si, por ejemplo, mostramos la siguiente figura que se aproxima a un cuadrado, pero que, en realidad, no llega a formarse del todo, la mente la tiende a completar con algo ya conocido por ella, ya almacenado en la memoria. Por tanto, acabará diciendo que la figura reflejada a continuación será un cuadrado, y así, como tal, quedará almacenada en nuestra memoria.


Obviamente, como se puede apreciar, no es un cuadrado en lo real. El aparato psíquico busca lo más parecido a lo que percibe y concluye con que, esta forma, representa un cuadrado.

Visto el tema que tratamos con el ejemplo anterior puede quedarse solo en que es algo sorprendente. Pero más sorprenderá aun cuando, no nos estemos refiriendo a una figura geométrica, sino a ... ¡recuerdos de vivencias, experiencias o discursos escuchados!. Y ¿por qué? Pues porque lo mismo hace nuestra mente: los acaba almacenando en nuestra memoria tras un procesamiento rápido en el que se dedica, básicamente, a compararlo con algo ya conocido...o no reprimido.

Debido a esto anterior, hay una necesidad básica de que el paciente vuelva a articular verbalmente, ante la presencia del terapeuta, con el máximo detalle y despacio, los hechos de su historia personal. El paciente, de hecho, se suele sorprender, interrumpiendo su discurso, diciendo cosas como: ¡Anda, yo pensé que esto fue en otro momento, o que tal cosa no tenía que ver con la otra...!

Este es uno de los puntos clave en las sesiones de terapia.