Caza de brujas...actualizada

15.11.2018

¡Qué fácil es dejarse llevar por el discurso dominante para recibir aplausos! Y encima lo hacen en nombre de la Verdad por la que, en realidad, nunca estarían dispuestos a luchar y renunciar a esos aplausos y a las comodidades. En la Edad Media, era una multitud la que pedía que quemaran a las brujas o a los herejes. Hoy día, es fácil subirse al carro de lo mismo pero actualizado.

Se está viviendo nuevamente una auténtica y renovada "caza de brujas". Esta vez, y acorde a los tiempos que vivimos -más bien al sistema económico- es una caza de brujas no desde la Religión o Dios como referente de la Verdad Absoluta utilizado por las clases dominantes de la aristocracia medieval para sus intereses, sino, en nuestra época, una caza de brujas desde lo que corresponde al discurso dominante y a sus intereses económicos (industria farmacéutica por ejemplo); es decir, desde el cientificismo como regla de Verdad por medio de la cual medir lo que sirve o no. Para mí es un tema tan crucial que he dedicado un libro entero a ello "Temis, el orden en el mundo". Esto lo escribe alguien que podría estar en el lado de los "vencedores" cómodamente (y recibir los aplausos hablando a favor de la caza de herejes y brujas) pues, entre mi formación está la de ser Licenciado en Psicología cognitivo conductual especialidad Clínica (la que gusta a este discurso dominante).

Muchas veces, he hablado de la importancia de conocer nuestra historia (la individual y la social) para comprender qué está ocurriendo en la actualidad. No hay frase más falsa que la de "el pasado, pasado está". ¡Eso es lo que pretenden! Que olvides tu pasado, de dónde vienes y, por tanto, quien eres.

Vivimos en la época de la cuantificación pues estamos inmersos en un sistema económico al que ya parece que, hasta en círculos sanos, da miedo llamar por su nombre: sistema capitalista. Se utiliza lo de neoliberal (¿de verdad es neo?). Este sistema vive por y para el beneficio económico, por tanto, necesita un tipo de ciencia que responda a los intereses de sus industrias y siempre cuantificador (y recalco lo de "siempre" pues este tipo de ciencia, Obviamente, también es válido como acercamiento a lo real). Y pretende, totalitariamente, prohibir cualquier método que no responda al beneficio que buscan. En ese saco de las "seudociencias", meten absolutamente de todo, incluso llegando a redefinir a algunas de ellas para, como con un calzador, hacer que no "sirvan" científicamente.

Siempre he sido partidario del escepticismo. Fui educado en ello; pero mi curiosidad me fue llevando a descubrir que el escepticismo válido es el que te hace dudar pero, a su vez, te motiva a indagar en el asunto en cuestión. Hay, lamentablemente, otro tipo de escepticismo...el dogmático: en el que, todo lo que me presenten y que se aparte de los cánones en los que he sido educado (sin cuestionarme jamás estos discursos que recibí) sencillamente va al saco de la basura, perdón...de las seudociencias.

Preguntémonos qué es válido y qué no -evidentemente no todo es válido-. Cuestionémonos los mismos paradigmas y principios que nos dicen lo que es ciencia o no. Pensemos a quien o a qué sirven. En definitiva, seamos sujetos, seamos o intentemos ser libres para decidir y que no decidan por nosotros.

¡El ser humano, y toda su complejidad, no es cuantificable!